LA FUENTE AMARGA

Castellón.......7-5-2015


La Fuente Amarga és uno de los parajes más conocidos de todo el término de Castelló, donde podemos encontrar un nacimiento de agua que tiene como particularidad su sabor amargo. La Fuente se subía antiguamente por la antigua Fábrica de papel pasando junto al corral de Amorós y cojiendo el camino de la Fuente Amarga, que se encontraba por los alrededores del Castellet. 

El lugar no era tal y como se puede ver ahora. Por ejemplo, los chalets que se pueden ver hoy por los alrededores, fruto de un intento de urbanización, no estaban. Solo había una casa de una familia que se hacia cargo de la finca.
Continuando por la senda hacía arriba, llegamos a lo que era propiamente la fuente. de está salia un buen chorro, mucho más abundante que en la actualidad.


 Está agua bajaba por una senda que dejaba a la fuente a la derecha e iba a parar a una balsa, ni muy grande ni muy profunda, en la orilla no cubría y en una de las paredes tenia unos escalones por donde accedía la gente para bañarse. En la parte de arriba de la balsa había una higuera, que hacía higos blancos y actualmente aún se conserva, mientras que la higuera de la parte de abajo eran higos normales o negros. 


También en la parte de abajo se construyeron unas casetas que servían como vestidores y que funcionaron durante unos cuantos años. Pero antes de la construcción de los vestidores, el sitio más común para canviarse, era como, no, el cañar que abundaba por la zona.

Una de las características más peculiar de está agua era el uso medicinal que se le daba. Según cuentan está agua, era buena para sanar todo tipo de granos e infecciones de la piel....así como por ejemplo, cuando los niños eran muy pequeños era común que tuvieran alguna salida de granos. Entonces los padre cojían a los niños y los subían a la fuente con el burro o con el carro para que se bañaran y pasar la tarde. La fama curativa de está agua traspasó de buena parte el ámbito local. Venia gente de todas partes, sobre todo de la Comunitat Valenciana y más lejos, para bañarse en estas aguas milagrosas. Muchas de estas personas que venian de fuera, llegaban a Castello por tren y se encaminaban a pie por el Camí de La Font. Otras familias llegaban a la fuente con carro y acampaban allí durante unos días. hoy en día todavía son muchos los padres o abuelos que cuando alguno tiene granos o algún problema en la piel, cogen una garrafa y la llenan de agua de la fuente para lavarse.