CIRCULAR POR LOS ALREDEDORES DE XATIVA


Siguiendo la pista llegaremos a la primera curva cerrada, haremos un alto para reagruparnos antes de continuar. En la misma curva cogeremos una senda con vistas esta vez sobre la población de Novele.

La senda es muy asequible para todos y más de bajada.

La Cova dels Coloms

Cova dels Coloms que posee, excavada sobre la piedra calcárea, una reproducción del altar donde se venera la imagen de la Virgen.


En medio de un campo de olivos y algarrobos situado un poco más arriba de la iglesia de San Félix están las ruinas de una cava de nieve - llamada aquí Nevera- que se construyó hacia finales del siglo XVII o principios de XVIII


Se trata de una gran cavidad de unos diez metros de diámetro y otros tantos de profundidad, vaciada en la roca y cerrada por una construcción circular de mampostería que se cubría mediante una bóveda rebajada.
Desde principios del siglo XVI la ciudad de Xàtiva poseía varias cavas en la sierra de Mariola, en las que se almacenaba la nieve caída durante el invierno. Al llegar el buen tiempo se transportaba hasta la ciudad a fin de abastecer a la población, que la usaba, tanto para fabricar sorbetes, como para bajar la fiebre a los enfermos afectados de paludismo. Sabemos muy poco de la nevera de la sierra del Castillo, que tal vez pudo usarse como depósito del concesionario del abastecimiento.
La bóveda, cubierta de teja y rematada por una imagen de la Virgen se hundió en 1927.


Cova de les Gotetes. denominada así por la cantidad de gotas de agua que caen del techo y que llegan a llenar un aljibe de agua que se encuentra en dicha cueva.

Muy poco antes de llegar a la carretera que nos llevará al castillo, encontraremos otro aljibe, este actualmente tapiado, que se encuentra a la sombra de varios llidoners o almez (celtis australis), árbol caducifolio muy representativo de la flora mediterránea.
Ya en la penúltima curva de la carretera que nos llevará al castillo de Xàtiva, encontramos la llamada Cova dels Lleons que, según cuenta la tradición, se utilizaba para tirar a los enemigos que eran comidos por los leones que en ella habitaban, pero en realidad se utilizaba para almacenar agua.

Yo como siempre bien acompañado, con parte de las chicas del grupo.

A puertas de la entrada del castillo decidimos inmortalizar el momento con una foto de grupo.

Ya que estamos aquí, no podemos pasar sin entrar al castillo y observar el maravilloso paisaje que nos rodea. Recorrer este castillo es otra historia, para lo cual puede pedir un folleto que le guiará por este Monumento Nacional.

Descendemos del castillon hasta la fuente de los veinticinco chorros, que esa donde tenemos aparcado los vehiculos y damos por terminada la ruta.