TRABADELO

ENTRADA A TRABADELO
ENTRADA A TRABADELO

 

 

 

El pueblo de Trabadelo se cruza por su calle principal, aquí tampoco nos detendremos por que tengo ganas de llegar a Vega Valcarce, tengo las ampollas de los pies, ardiendo, y la tendinitis me lleva fastidiando todo el camino. Es posible rodear el pueblo sin entrar en él.

IGLESIA SAN NICOLÁS
IGLESIA SAN NICOLÁS

 

 

 

 

 

 

 

El pueblo, repoblado por Gelmiréz, primer arzobispo de Compostela en el siglo XI, tuvo un hospital de peregrinos que se hallaba muy cerca de la Capilla de San Lázaro.

  Aún guarda su Iglesia de San Nicolás un retablo barroco del siglo XVII.

Muy cerca de allí, a un kilometro y sobre la margen izquierda del río Valcarce, se levanta el Castillo de Autares, guarida de bandoleros que asaltaban a peregrinos para cobrarles el derecho de potazgo hasta que Alfonso VI lo suprimió.

Se continúa andando por el estrecho valle , camino de Portela de Valcarce, siguiente enclave jacobeo situado a 4 km de Trabadelo.

PORTELA DE VALCARCE

Detrás del monumento al peregrino se encuentra el hostal Valcarce, un kilometro antes de entrar en el pueblo, es parada obligada de camioneros, por lo que suele estar concurrido. Tiene habitaciones individuales y dobles, menus y autoservicio, yo hago una paradita para recomponer fuerzas y aprovecho para comerme un par de piezas de fruta, que el estomago a las dos del mediodia, ya empieza a sonar.

  Esta es la iglesia parroquial del pueblo.

Una vez superado el pueblo de Portela, un cruce de carretera desvía el Camino original hacía la antigua N-VI, que entra en Ambasmestas, cruzando la calle principal. desde allí sólo a diez minutos separan a Vega de Valcarce, el siguiente pueblo, cabecera de la región, que cuenta con excelentes servicios y donde tengo previsto parar en el Albergue y haber si puedo encontrar en la farmacia, unas plantillas para los pies, que me recomendo IÑAKI, el hospitalero de Molinaseca, y no las he podido encontrar durante el camino en ninguna farmacia, tengo los pies con unas llagas enormes.

VEGA VALCARCE

Una vez descansado en el aparcamiento que hay enfrente de la gasolinera de Portela, repuse vitaminas comiendome dos peras que encontre por el camino en los numerosos arboles frutales que nos salian al encuentro, como alma de cielo. Emprendi la marcha dirección Ambasmestas con una pareja de pelegrinos, ella francesa y el Italiano, muy simpaticos por cierto, con el calor sofocante del mediodía, aparecio el pueblo de Vega de Valcarcel, que conforme tenía yo las ampollas de los pies, me estaban pideiendo a gritos un descanso, a si que les hice caso, y me quede en el albergue municipal y mañana emprenderia la subida al O Cebreiro.

ALBERGUE MUNICIPAL
ALBERGUE MUNICIPAL

El albergue municipal está casi a la salida del pueblo en la calle Pandelo s/n, a la derecha segun el sentido de la marcha, se sube por una cuesta empinada, porque está en la parte alta de la calle, en la antigua escuela. Una vez allí nos recibió María la cual nos sello las credenciales y nos cobro el hospedaje 5€, y nos sirvio unas cortas de sandía que aunque no estaba muy fresca apetecía, con la calor que hacía, el edificio cuenta con dos plantas, a mi me toco la parte de arriba, junto a la cocina que estaba, en la terraza.

COMEDOR COCINA DEL ALBERGUE
COMEDOR COCINA DEL ALBERGUE

Desde la terraza se puede ver enfrente en el alto de una cima, el Castillo de Serracín. Dispone de agua caliente y de dos duchas en la parte de abajo, hay que hacer cola para ducharse, dispone de lavadora y secadora y para tender al exterior esta habilitado, unas cuerdas para la ropa, en las habitaciones constaban de una 30 literas, la cual compartimos habitacion con mis amigos de mexico Chuy y Mariquita, Una pareja de Catalanes super simpaticos, Cristina que se quedo con nosotros sabiendo que su hermano iba por delante de ella,

CALLE PRINCIPAL
CALLE PRINCIPAL

En la calle principal hay dos supermercados y panadería, farmacía que por fin encontre las dichosas plantillas de gel que me recomendo mi amigo Iñaki en Molinaseca, al final me las compre por que estaba desesperado de las ampollas y la tendinitis, aunque me costaron caras si resultaban ser tan buenas como dicen valdria la pena, la verdad es que si vale la pena, las aconsejo. Andando como un patito por las ampollas de los pies, nos dirigimos un grupo de pelegrinos a cenar en el Meson las Rocas muy cerca del  albergue, se come bien.

Aunque creo que tienen pactado el menu de 10 €, en todos los lugares donde vamos, recorriendo el camino, el que te cobra 9 no te sirve café, despues de una velada contando anecdotas durante la cena, nos retiramos al albergue, por que la mañana se espera dura.

CAMINO DE RUITELAN
CAMINO DE RUITELAN
DIRECCIÓN RUITELÁN
DIRECCIÓN RUITELÁN

Por la mañana temprano y de noche todavía salimos del albergue diercción a Ruitelán, por el camino nos ibamos encontrando los pelegrinos, aquí mis dos amigos Chuy y María, seguimos por el margen izquierdo de la carretera hasta llegar a la aldea que apenas tiene dos docenas de habitantes, además de la iglesia de S.Juan Bautista cuenta con la capilla de San Froilán, patrono de León y Lugo según la tradición erigida sobre la cueva donde oraba el santo. También  cuenta con un albergue privado de 35 plazas.

Enfrente del albergue privado, y a lo largo del recorrido podemos encontrar, ganado vacuno, que es una de las principales fuentes de ingreso de la zona.

Caminando por un paraje pintoresco llegamos a Herrerías para descender de nuevo al río.

Una carreterita separa Ruitelán de Herrerías, nombre que proviene de la tradición herrera de este lugar, que se inicio a mediados del siglo XVII y aún donde se puede ver un gran edificio que se dedico a la fundición de hierro, hasta finales del siglo XIX. El camino continua por una pista asfaltada y cruza el arroyo Refogo por un puente de construcción romana; trayecto que se extiende a lo largo de dos kilometros de duro ascenso.

Empezamos el duro ascenso hacía La Faba, aqui me sucedio una cosa muy curiosa, como iba muy castigado por las ampollas y la tendinitis tibial en la pierna izquierda y encima cargadito con dieciseis kilos en la mochila pues subía a un paso moderado menos de lo que acontumbro andar, de pronto me aparece por mi derecha, Carlos un pelegrino de Toledo que lo conocí, en Manjarín, profesor de Educacion fisica, el cual me dijo que si quería que el me llevara la mochila un rato, yo le conteste que no, que la mochila era mía y la subía yo, pesara lo que pesar, yo como siempre tan oscinado, pero el no contesto.

A unos metros detrás, se nos acercaba Juan Carlos un militar de Madrid que conocí en Ponferrada, derrepente empezo a picarme Calos, diciendo que la mochila era imposible que pesara dieciseis kilos, que era un farol de los mios, insistio hasta que hizo que me quitarla para comprovarla, en el momento que me la estaba descargando por atras se acerco Juan Carlos el militar y me la quitó, con un impulso muy rapido y corrio hacia adelante y me dejo la suya, que el peso era inferior, intercambiandose la mochila entre los dos,la estratejia de ambos supuso que el duro ascenso, no lo fuese tanto para mi, amigos eso,eso es EL CAMINO, las experiencias vividas durante EL, el compañerismo, la amistad, el hacer unos kilometros se los lleves grabados para siempre dentro de ti.

             GRACIAS A JUAN CARLOS Y CARLOS POR SER COMO SOIS Y ESTAR AHI


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