ALTO DEL POIO - FONFRÍA


El ascenso al alto del Poio es corto pero algo duro.Se trata del último gran paso de la ruta, a 1335 m sobre el nivel del mar. A partir de aquí los descensos nos acompañarám durante la mayor parte del camino. Por la derecha, la senda, con una lijera bajada y cubierta por la espesa niebla, nos conducira hasta Fonfría, desde donde, ya con un descenso pronunciado, alcanzaremos Biduelo.

En el camino hacía Fonfría nos encontramos la ermita, que a la derecha de la entrada podemos ver, un indicador a Santiago de 136 Km, a la entrada de la aldea pararemos hacernos algo calentito, para el cuerpo, ya que las temperaturas lo requerian.

A dos kilometros y medio aproximadamente se encuentra Biduelo, que significa en gallego << bosque de abedules >>. Aquí empezamos a encontrar una variada y exuverante vegetación autónoma, alterada por castaños centenarios, fresnos, tejos, robles y ya los citados abedules, reconocibles por sus troncos plateados. La pequeña ermita de San pedro, que perteneció a una encomienda de san juan de Jerusalén, nos da la bienvenida a la llegada a Biduelo.

De Biduelo llegamos a Filloval la cruzaremos y cogeremos la carretera que nos conducira a Tricastela y ya la podemos ver a lo lejos, y entre viejos castaños pasaremos por  As Pasante antes de entra en el centro de Ramil unido a Triacastela, que la cruzaremos en toda su lonjitud, hasta llegar a la plaza que hay una enorme cruz de piedra, antes de llegar al cruce donde un cartel indica que el camino se divide en dos opciones: a la redrecha alcanzaremos Sarria pasando por las aldeas Xan Xil, Fontearcuda y7 Calvor; yo seguire recto hacía Samos.

La villa, fundada en el siglo X de los tres castillos o castros de los que nos quedan restos apesar de que Alfonso IX la repobló y mejoró durante su reinado. la población vive en alto porcentaje de las peregrinaciones. En la rúa del peregrino está la Iglesia de Santiago, de hechuras romanicas sobre todo su ábside y una maciza torre del siglo XVIII, sostenida por tres arcadas. El párroco don Agustín, es un hombre comprometido con el Camino y servicial con nosotros los peregrinos a los que dedica diariamente una Misa vespertina muy sentida.

Decíamos que la población se desarrolla al compás del Camino  y de ello dan buena prueba que, siendo una localidad con un poco más  de 130 habitantes, cuente con tiendas de toda clase; albergue público y cuatro privados y cinco alojamientos hosteleros, además de cafeterias ,bares, mesones y asador.

Atravieso la villa, por una calle que se hace estrecha de la cantidad de mesas y sillas que ponen los bares y mesones en ella, sigo hasta la iglesia que esta junto al cementerio seguido de Maria y Jesus, que me hace la fotografia por la espalda.

Ya desde la plaza do Concello, donde el Camino bifurca, hay que decidir entre la ruta de la izquierda, que pasa por el espectacular monasterio de samos, siguiendo buena parte del valle del río Ouribio por la carretera LU-634; o la derecha que prosigue junto al curso del arroyo Valdeoscuro, por San Xil. Yo sigo por Samos.

    A cuatro kilometros aproximadamente nos encontramos con S.Cristobo do Real.

Dejando atrás S.Cristobo do Real a cinco kilometro aproximadamente y después de pasar por una especie de cobertizo que atraviesa el Camino, me dirijo a Lastres y acontinuación atravesare Freituxe.

Después de dejar atrás Renche y Lastres y a unos 12 kilometros de Triacastela me aparece al paso Freituxe, el cual atravieso sin detenerme,la intención es llegar cuanto antes a Samos. 

Despuès de las suaves sendas que discurren paralelos al río y la carretera y trascurridas una hora y medía mas tarde , aparece el majestuoso Monasterio Benedictino de Samos.

Samos lo fundamental de la población es el monasterio, siglo VII de san Julián y Santa Basilisa, màrtires de Antioquia. Tambien es notable la Capilla del Ciprés, edificio del siglo X. El albergue benedictino está situado en la parte posterior del monasterio ocupando una enorme estancia en la que estan situadas las literas aproximadamente para 90 plazas, la opción era quedarme en el albergue, pero me sobraba tiempo hasta llegar a Sarria y me hice el animo y continue.

Dejandome Samos a 11 kilometros, me vino justo llegar a Sarria, tenia los pies ardiendo, cansados con ampollas, o sea para tirar, encima la tendinitis en la pierna izquierda cada vez la tenía peor, pero con un poco de voluntad pude llegar al albergue, que para el colmo, había que subir un  onton de escaleras hasta llegar al albergue, que estaba al final de las escaleras a la derecha. Había que hacer cola para entrar al albergue, encima los hospederos super antipaticos, para nada serviciales con los peregrinos, que como yo veniamos hechos polvo, a ellos les daba igual, a uno le pusimos de nombre MIS SIMPATIA, de lo desagradable que era, pero en fin el albergue bien de dos plantas, con literas, para ducharse y dormir bien.

Dispone de comedor, lavadora y secadora, algo caras por cierto, yo tube que lavar y secar la ropa que ya le tocaba, y para comer, depuès de pegar vueltas por la población donde mejor se come, es en el Bar que hay enfrente del albergue, en el Bar Escalinata o Escaleras, además por la mañana dispone de servicio de carga de mochilas hasta el proximo albergue, por un buen precio, mi caso no es ese, yo necesito toda la mochila con migo durante el viaje.

En la parte de abajo en el río, está la zona del malecón, donde hay terracitas para poder comer o cenar al aire libre, yo en particular me trataron pesimamente, no critic el bar, critico el servicio que me dieron, comi pesimamente y caro, y la atención pesima, como si molestara un peregrino en el bar, no quiero dar nombre por no hacer publicidad, pero según bajar por el puente el ultimo a la izquierda. no lo recomiendo. Entre la comida y el albergue tengo un mal recuerdo de Sarria, lo unico positivo fue el conocer a dos excelentes personas como son José Elmangla y Sebastian, dos gaditanos, de los cuales tengo un buen recuerdo, les mando un abrazo. 

SEBASTIAN Y JOSE
SEBASTIAN Y JOSE