LA IGLESIA DE SAN PEDRO

CUENCA-28-4-2019

En la parte más alta de Cuenca, en la Plaza del Trabuco, situada ésta entre las ruinas del Castillo y la Calle de San Pedro a la que da nombre, se encuentra la Iglesia de San Pedro, cuya construcción debió realizarse poco después de la conquista de Cuenca por Alfonso VIII el 21 de septiembre de 1177. 

La portada dieciochesca, característica de la obra de Martín de la Aldehuela. Esta portada de dos cuerpos está formada, en el inferior, por un arco de medio punto   troncocónico encajado entre sendas pilastras cajeadas con hornacinas en ambas. Las dos están rematadas por veneras y contienen las imágenes de San Pedro, a la izquierda, y de Santiago, a la derecha. 

 Por Lourdes Morales Farfán

En la capilla en donde se encuentra expuesta la escultura que representa el Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo, una talla de madera policromada del año 2000 hecha por el escultor e imaginero Don Antonio Dubé de Luque (Sevilla, 1943). Esta imagen procesiona el Martes Santo, siendo necesarios para llevarla un total de treinta y ocho banceros, actualmente, San Pedro es el templo sede de las parroquias de Santiago y de San Pedro, y desde el 4 de julio de 2002 está incoado para ser declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento.

 Por Lourdes Morales Farfán

El Cristo de la Salud. Pertenecía a la Cofradía de los Hortelanos, la más antigua de la Iglesia de San Pedro, la cual celebraba su fiesta llevándole a la imagen como ofrenda las almendras recogidas durante su cosecha, de ahí que también sea conocido popularmente como el "Cristo de los Almendrones".

Se trata de una escultura de madera tallada y policromada posterior a 1940, habiendo sido restaurada en 2001.

 Por Lourdes Morales Farfán

El Cristo de la Vera Cruz, imagen de un Cristo Crucificado del siglo XVIII cuya autoría se desconoce. La cofradía que lleva este mismo nombre fue fundada en el año 1995 y sus hermanos son los encargados de sacar la imagen en procesión todos los Lunes Santos, predicando durante ésta las "siete palabras", que coinciden con los siete templos por los que discurre el cortejo.

Sobre la cabeza de Cristo, se puede ver un letrero escrito en arameo, griego y latín.

Junto a él, también del siglo XVIII, se alza una Virgen Dolorosa que llora la muerte de su hijo.

 Por Lourdes Morales Farfán

Por encima de la cornisa, una galería se abre sobre la nave, recorriendo el perímetro interior del tambor poligonal sobre el que se asienta la cúpula, de igual planta, que cubre el edificio. En cada paramento del tambor se abre una ventana, dos de ellas ciegas, de formas mixtilíneas

En este mismo espacio, encontramos una Pila Bautismal de estilo románico procedente del municipio conquense de Villarejo de Fuentes. Realizada en piedra a finales del siglo XII, o a principios del XIII, en época similar a la del inicial templo medieval destruido en el siglo XV, su gran tamaño nos hace recordar el bautizo por inmersión, que era aquel en donde la persona que iba a ser bautizada se sumergía por completo en el agua bendita, y que constituía la forma ordinaria de administrar este sacramento hasta el siglo XII, momento en que comenzó a prevalecer el bautismo por infusión, consistente éste en el derramamiento de agua bendita sobre el individuo.

 Por Lourdes Morales Farfán

El Presbiterio, en donde su Capilla Mayor se halla presidida por un Crucificado realizado en madera, obra del escultor Víctor de los Ríos (Santoña, Cantabria, 1909 - Santander, 1996), Premio Nacional de Escultura en 1946, habiendo sido adquirida la talla por la Hermandad de San Pedro.

 Por Lourdes Morales Farfán

La capilla acoge un paso ya montado sobre las andas en el que se representa la escena de San Pedro cortándole la oreja a Malco, a la par que Jesús, que está escoltado por dos guardias (invisibles en la fotografía que acompaña estas líneas debido al ángulo desde el que fue tomada), reprende al primero por su acción.

 Por Lourdes Morales Farfán

El grupo escultórico es obra del artista Luis Marco Pérez, quien lo realizó entre los años 1947 y 1949 siguiendo el encargo de la Venerable Hermandad Religioso-Benéfica de Excombatientes de San Pedro Apóstol. Sus hermanos son los encargados de sacar este paso en la procesión "del Silencio", que tiene lugar los Miércoles Santos. La restauradora Mar Brox ha sido quien ha llevado a cabo su última restauración.

 Por Lourdes Morales Farfán

la Capilla de San Marcos, de comienzos del siglo XVI. En ella, destaca especialmente el alfarje que la cubre, realizada con elementos de estilo mudéjar con añadidos del barroco. Las pechinas de las esquinas muestran una decoración basada en motivos florales, una, y detalles geométricos, otra.

 Por Lourdes Morales Farfán

El Ecce Homo de San Miguel, una talla salida de las manos del escultor Federico Coullaut-Valera Mendigutia (Madrid, 25 de abril de 1912 - La Granja de San Ildefonso, Segovia, 1989), hijo del también afamado escultor Lorenzo Coullaut Valera (Marchena, Sevilla, 12 de abril de 1876 - Madrid, 21 de agosto de 1932).

La capilla, bendecida el 30 de septiembre de 1990, se cubre por una cúpula sobre pechinas, estando todo el espacio pintado de blanco.

La Venerable Hermandad del Santísimo Ecce-Homo de San Miguel fue fundada en el año 1860 y estaba unida a la Iglesia de San Miguel, en la actualidad sin culto. Sus hermanos son los que portan esta imagen en procesión cada Miércoles Santo.

 Por Lourdes Morales Farfán

Bajo el Cristo, ligeramente desplazado hacia la derecha, se encuentra el Sagrario, que guarda la Sagrada Eucaristía,

Es aquí donde se encuentra el acceso a la torre, por donde subiremos hasta llegar al Cuerpo de campanas; serán un total de 89 peldaños, de los cuales los 20 primeros, de piedra, son rectos, mientras que los 69 restantes son de hierro y forman una escalera de caracol.

Llegados arriba, veremos las tres campanas del siglo XIX que fueron aquí instaladas una vez acabada la Guerra Civil, así como una más moderna. 

Por un lado, tenemos la llamada "Santa Bárbara"; fundida en el año 1852 por Gargollo para la Parroquia de San Miguel, en Cuenca, pesa unos 120 kilos y tiene un diámetro de 60 centímetros, siendo así la más pequeña de las tres. Por otro lado, hallamos otra con el mismo nombre, "Santa Bárbara", que sería fundida en 1865 por Gargollo y Argós para la Parroquia de Santa Cruz, también en Cuenca; tiene un diámetro de 70 centímetros y pesa aproximadamente 190 kilos, lo que la hace ser la mediana del grupo. 

 Por Lourdes Morales Farfán

En tercer lugar, vemos la que recibe el nombre de "Santa Cruz" y que procede de la misma parroquia que la anterior; fue fundida por Gargollo y Ortiz en 1853, y cuenta con un peso de más de 230 kilos y un diámetro de 75 centímetros; una fisura hace que su sonido no sea el que debiera, por lo que se ha optado por mantenerla en la torre, pero sin yugo.

 Por Lourdes Morales Farfán

Las tres campanas fueron sometidas a una restauración en el año 2008, momento en que sería añadida una cuarta, de nombre "Santiago y San Pedro" y con las mismas características que la última mencionada, es decir, 230 kilos de peso y un diámetro de 75 centímetros.

No bajaremos sin antes detenernos unos minutos para contemplar las maravillosas vistas que desde el campanario se tienen de la ciudad.