EL VENTANO DEL DIABLO

Villaba de la Sierra-24-5-2018

Es muy fácil llegar hasta este mirador natural que se ubica en la carretera CM-2105, vía de paso forzoso para viajar desde Cuenca, hasta la Ciudad Encantada. El Ventano del Diablo está señalizado en la misma carretera, donde veremos un amplio aparcamiento en el que dejar el vehículo y algún puesto de productos típicos. Tan sólo habrá que caminar unos pocos metros para llegar hasta el espectáculo que nos depara este mirador cincelado por la naturaleza.

El Ventano del Diablo es un mirador casi a pie de carretera a unos 36 kilómetros de Cuenca, en la localidad de Villalba de la Sierra. Es una perforación en roca de unos 200 metros desde la que se puede observar el río y las paredes de piedra.

La tradición popular atribuía la existencia de este mirador tan espectacular a la acción del diablo. 

Desde esta peña hueca y abovedada como un enorme cráneo, el diablo organizaba sesiones de brujería y empujaba al abismo a todo aquel que se asomara por los balcones abiertos al vacío.

El río transita además encajonado entre los conocidos Cortados del Júcar,  y para los amantes de los deportes de riesgo y los más intrepidos, existe la posibilidad de descender sus cañones de gelidas aguas, tambien como se puede ver en la fotografía, existe una ferrata con pasarela en la parte izquierda del ventano al fondo.

Con este nombre podría parecer un lugar maligno en el que asomarse a una hoguera donde se consumen las almas más perversas. Nada más lejos de la realidad. 

El Ventano del Diablo se ha convertido en uno de los atractivos turísticos más visitados de la provincia de Cuenca

Desde las ventanas que ha creado la propia naturaleza en la roca podemos admirar el fondo de la hoz y el río Júcar, los colores que la naturaleza va poniendo al paisaje según la época del año 

Una cueva natural desde la que se puede ver las hoces del río Júcar en todo su esplendor.

Según la leyenda, este lugar de la provincia conquense fue el elegido por el demonio para organizar macabras sesiones de brujería. En ellas no tenía reparos en arrojar al vacío a todos aquellos que osaban asomarse por los grandes ventanales naturales que tiene la roca.

el Ventano del Diablo es un excelente mirador desde donde podemos observar al río Júcar abrirse paso por un valle, y también a Villalba de la Sierra, un bonito pueblo que merece un paseo por sus calles.

La zona es  una estupenda atalaya para los amantes de la ornitología, ofreciendo la posibilidad de observar tanto pequeñas aves de bosque, como grandes aves rapaces o carroñeros, como se puede ver el la fotografía, una pareja de buitres anidan, en las paredes de los cortados.